Oracle y Google en el caso Java, ¿quién tiene miedo a quién?

Una batalla entre dos gigantes

Como posiblemente sepáis Oracle se ha querellado contra Google por violación de patentes relacionadas con el lenguaje de programación Java. Os debemos recordar que Oracle compró en julio de 2009 a la compañía Sun por 7400 millones de dólares. Una compra de la que en su momento se habló mucho en la prensa especializada, ¿qué intenciones podrían tener los señores del MySQL en Java en aquel momento?

Lo importante sin embargo es el momento actual y el motivo de la demanda: Dalvik, una máquina virtual Java desarrollada por Google. Con este software es posible ejecutar aplicaciones diseñadas para dispositivos móviles con Android desarrolladas utilizando el lenguaje Java.

A estas alturas de la película no cabe duda de que Oracle y Google son dos pesos pesados de la industria informática. Sus historias y sus modelos de negocio son totalmente diferentes. Casi se podría decir que todo lo que hacen les lleva a estar enfrentadados. Financieramente, las dos empresas tienen un peso similar. Oracle ha alcanzado un volumen de negocios de alrededor de 6,35 mil millones dólares en su tercer trimestre fiscal con 635 millones de dólares de Sun. Esta cifra hay que compararla con los 5945 millones de dólares facturados por Google en el mismo período. Ambas compañías son altamente rentables 2,3 mil millones dólares en beneficios dio Oracle el año pasado frente a los 4,95 mil millones de beneficios de Google en 2009.

No estamos por tanto en un escenario donde un ataque a gran escala de una empresa sobre otra pueda hacerla desaparecer. Vamos, que ni Google ni Oracle saldrían bien paradas de una confrontación total. La respuesta a todo este fogueo hay que buscarla en otra parte.

Historia del conflicto

Sun había liberado en noviembre de 2006 el código fuente de Java (JRE – Java VM y bibliotecas – y herramientas de desarrollo, incluyendo el compilador javac) bajo la licencia GPL v2 para intentar ganarse la confianza de la comunidad de código abierto y beneficiarse así de los “insumos” externos al proyecto. Con una peculiaridad sin embargo: la excepción Classpath añadida a la GPL que supera las obligaciones de la GPL para el código de usuario ejecutado por la máquina virtual de Java.

Sin embargo, esta excepción solo existe para la versión conocida como ME (Micro Edition) de Java que está destinada a ser utilizada en dispositivos móviles. En este caso, se aplica una simple GPL v2. Sun entendía que el futuro pasaba por las plataformas móviles, así y probablemente quería “mantener” los ingresos potenciales que podría generar esta plataforma. No cabía duda de que los fabricantes de terminales móviles no desean que su código aparezca bajo las obligaciones de difusión de la GPL.

Es en este contexto es en el que Google ha lanzado su sistema operativo para móviles Android bajo la licencia Apache v2. Esta plataforma habilita la ejecución de aplicaciones Java. ¿Cómo es esto posible?

Google ha decidido volver a desarrollar una máquina virtual: Dalvik. De hecho, este última se encuentra bajo licencias de código abierto para las que Google no ha tenido que solicitar permiso a nadie. Los programas de Android están escritos en Java, pero los programas ejecutables no se compilan java bytecode sino en Dalvik bytecodes.

De esta manera, Android utiliza la sintaxis de la plataforma Java y las bibliotecas de clases de Java provenientes de la versión estándar de Apacha Harmony publicada bajo licencia Apache. De esta manera, Google atrajo el interés de los desarrolladores de aplicaciones Java para su sistema operativo Android y tiene independencia total en el desarrollo de su máquina virtual en relación a Sun.

Teniendo en cuenta esta historia no me gustaría hacer juicios de valor fáciles porque ni tengo toda la información ni controlo lo suficiente del tema licencias para hacerlo…

¿No debería pagarle Oracle a Google?

Teniendo en cuenta el innegable éxito de los teléfonos inteligentes Android con ventas unas ventas durante el primer trimestre de 2010 que llegaron a ser superiores a las del iPhone, uno podría estar tentado a pensar que Oracle también quiere su parte del pastel y ha encontrado una manera de tratar sacar algo de dinero a Google mediante una hipotética sanción.

Como a menudo ocurre en estos casos, los protagonistas están de acuerdo sobre el pago de una compensación. Teniendo en cuenta el volumen de negocios de ambas compañías no se hasta qué punto una sanción supondría una inyección económica interesante para Oracle.

Otra forma de hacer pagar a Google sería obligarle a sustituir su máquina virtual Java por la de Sun. Pero por otra parte está claro que Google no puede permitirse el lujo de perder las miles de aplicaciones ya desarrolladas para Android.

¿Oracle pone en peligro los desarrollos de código abierto?

Al atacar a Google, Oracle está desacreditando en cierta manera a los programadores en código abierto y alimenta el síndrome que desacredita el código abierto, total son cuatro locos que desarrollan programas violando deliberadamente los derechos de otras empresas. Conclusión: el uso de código abierto es malo. Una idea que rápido comienza a moverse en círculos financieros en Estados Unidos. Este enfoque pone de relieve que las patentes también tienen sus limitaciones, e incluso es probable que este método también puede reforzar la idea de que las patentes son un obstáculo para la innovación. ¿Cuál podría ser el impacto en el público en general si se les dice que deben devolver los Android y que va a desaparecer del mercado porque una empresa ha solicitado los derechos de patente?

Mientras que Oracle podrá alegar su buena fe de un punto de vista jurídico, en términos de comunicación, su imagen puede ser perjudicada si las sanciones contra Google tienen consecuencias para los consumidores, ahora hay muchos miles de fans de Android. Y Google sabe mucho sobre comunicación.

¿Ha medido bien Google el riesgo que tomaba?

Otra manera de entender lo que está ocurriendo sería suponer que el peligro no está relacionado con el código abierto. Después de todo ha sido Google quien ha tomado la decisión de volver a desarrollar una máquina virtual a sabiendas de que había un riesgo potencial con el uso de patentes. Google no puede alegar ignorancia. Eric Schmidt, quien fuera Director General de Sun en el momento de desarrollo estaba bien al tanto de la existencia de dichas patentes.

Es el momento de poner en orden cronológico los hechos. La primera versión de Android es liberada en noviembre de 2007 un año después del lanzamiento de Java, Sun sigue siendo una compañía independiente. El lanzamiento de Android fue bien recibido incluso por el jefe de Sun en aquel momento: Jonathan Schwartz afirmaba “Vivimos probablemente el mejor día de Java y del código abierto“.

Pero cuando Sun es comprada por Oracle en 2009 se acaba la historia.

La solución pasa por definir situaciones de código abierto entre “vendedores” que garanticen que el software se desarrolle y que los mercados dispongan de libertad para utilizar patentes (pagando evidentemente).

El futuro de esta lucha encarnizada pasa por un casi seguro acuerdo entre Google y Oracle salvo que en Google se encabezonen en defender su posición.

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